Desde el año 2003 el Fondo de Inclusión Escolar (FIE) ha apoyado en Uruguay la implementación de Proyectos en 125 Escuelas de Educación Común y 13 Inspecciones Departamentales. Las escuelas comunes utilizan el FIE para viabilizar acondicionamientos edilicios (que facilitan el acceso y circulación de niños con discapacidades visuales, auditivas o motoras en el espacio escolar), obtener apoyo especializado y capacitar a sus docentes y comunidad escolar para atender a las necesidades educativas de todos sus alumnos y alumnas y promover acciones inclusivas que involucren a las familias y comunidad. Las instituciones de educación especial y organizaciones civiles vinculadas al trabajo con personas discapacitadas, participan en la estrategia como recursos de apoyo y asesoría.
La implementación del Fondo de Inclusión Escolar ocurre en el marco de un conjunto de políticas que procuran reforzar la integración social sobre bases de equidad y reducción de la pobreza y la exclusión en Uruguay. En tanto la "educación inclusiva" busca contribuir a una educación de calidad para todos, los beneficios del proyecto no se limitan a aquellos niños y niñas con alguna discapacidad u otras necesidades educativas especiales sino que alcanzan a toda la población escolar cualquiera sea su característica y potencial de aprendizaje, modificando las estrategias de enseñanza-aprendizaje y fomentando el desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y emocionales en pos de un mejor desempeño en la escuela y en la vida.
La inserción del FIE como componente de un Programa más amplio de Mejoramiento de la Calidad Educativa, permitió capitalizar aprendizajes previos y la experiencia acumulada por los maestros y escuelas uruguayas en la formulación y gestión de proyectos. Esto facilitó una rápida implementación del Fondo, involucrando a las Escuelas Comunes, Especiales e Inspecciones Departamentales en un proceso de cambio sobre la base de sus propias necesidades y recursos.
Los alumnos y alumnas con discapacidad u otras necesidades educativas especiales se integran a través de estos proyectos a un proceso de inclusión que tiene como objetivo su máxima participación en la vida escolar. Las escuelas participantes inician un camino que les exige adaptar sus herramientas a las necesidades de cada alumno a la vez que se benefician de la asistencia técnica y financiera requerida para concretar estas adaptaciones.